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México.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió tres Recomendaciones al director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), José Reyes Baeza, por casos de violencia obstétrica.

Además, por violación de derechos humanos en agravio de tres mujeres que recibieron atencion médica inadecuada en el Hospital Regional “General Ignacio Zaragoza”, en la Ciudad de México; en el Hospital Regional “Manuel Cárdenas de la Vega”, en Culiacán, Sinaloa, y en el Hospital General de Querétaro.

Se trata de las recomendaciones 43/2017, 45/2017 y 46/2017, en las que solicitó a Baeza Terrazas, entre otros, que se repare el daño a las mujeres sobrevivientes y a los familiares de una fallecida, que deberá incluir indemnización o compensación, con motivo de la responsabilidad en que incurrió el personal de cada uno de los hospitales.

También se les deberá otorgar atención médica, psicológica y tanatológica con oportunidad, calidad y calidez a las víctimas y familiares.

En colaboración con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), se les deberá inscribir en el Registro Nacional de Víctimas para que tengan acceso, en lo conducente, al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral.

Se deberá asignar a los hospitales los recursos económicos, humanos y técnicos para que estén en condiciones óptimas y no se repitan casos como los señalados, y se adopten medidas para garantizar que los expedientes clínicos se encuentren debidamente integrados y protegidos.

En el primer caso, el 1 de marzo de 2016, una mujer de 34 años que padece diabetes mellitus, dijo haber recibido inadecuada atención médica que propició el fallecimiento del producto de su gestación.

La comisión nacional encontró elementos que acreditan la vulneración de los derechos humanos de la mujer a la protección a la salud, a la libertad y autonomía reproductiva, entre otros, puesto que de forma inadecuada, la citaron para revaloración una semana después, lo que debió hacerse en un máximo de 18 horas, y como consecuencia, el producto de la gestación falleció.

El segundo caso plantea la violación de los derechos a la protección a la salud, a la vida y a la información en materia de salud, de una mujer de 28 años que cursaba embarazo de 33 semanas y presentaba dolor de cabeza, vómito, pies hinchados y adormecimiento.

Ante ello, fue trasladada al Servicio de Urgencias del Hospital Regional “Manuel Cárdenas de la Vega”, en Culiacán, Sinaloa, el 8 de junio de 2016, a las 2 de la mañana, en donde le diagnosticaron un problema digestivo, se le prescribió la aplicación de ketorolaco, indicándole que regresara a su casa.

El malestar continuó y a las 7:00 horas regresó a Urgencias, donde la remitieron a Ginecología y allí se le pidió comprar paracetamol líquido, el cual le fue aplicado sin valoración alguna ni la práctica de análisis. Al persistir los síntomas, a las 13:30 horas se le aplicó dipirona, luego bonadoxina y ondansetron.

El 9 de junio, la mujer presentó convulsiones y fue ingresada al quirófano donde se le practicó una cesárea y nació una niña que permaneció en el Pediatría hasta el 20 de junio, fecha en que fue dada de alta sin complicación.

La madre fue trasladada a Terapia Intensiva donde permaneció tres días y le fue diagnosticado derrame cerebral, y falleció el 12 de junio.

La CNDH consideró que no existió vigilancia ni valoración del estado de la víctima, tampoco toma de signos vitales de manera periódica, ni solicitud de exámenes de laboratorio para detectar oportunamente la preclamsia e hipertensión que padecía.

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